Un equipo evaporativo industrial de gran caudal mueve del orden de 1 a 3 kW eléctricos. Climatizar el mismo volumen con expansión directa exigiría una potencia varias veces superior, y de ahí sale la cifra que repite todo el sector: en torno a un 80-90 % menos de consumo eléctrico.
Con una salvedad que no verás en ningún catálogo: no son sistemas de prestaciones equivalentes. La evaporativa no alcanza la temperatura de un aire acondicionado ni la mantiene estable, y su rendimiento varía con el día. Es un sistema pensado para otro objetivo, bajar la sensación térmica en puestos de trabajo, y a ese objetivo llega con una factura muy inferior.
Hay un coste que sí es específico: el agua. Un equipo de gran caudal consume en torno a 10-30 litros por hora de funcionamiento, según temperatura y humedad. En temporada completa es una partida menor frente al ahorro eléctrico, pero conviene tenerla contemplada desde el principio.